Los escritos de Tombuctú

Las cosas sorprendentes que se pueden leer en los manuscritos de Tombuctú.

¡¡Desde magia negra y sustancias afrodisíacas hasta matemáticas y estrategias para mantener la paz!!

Destrucción de manuscritos por los yihadistas.

Cuando los yihadistas confiscaron las cintas de la Radio Communal Bouctou, cuando destruyeron las guitarras de la cantante maliense Khaira Arby, cuando impusieron el velo y el largo de los bajos del pantalón a punta de pistola o látigo de piel de camello en mano, los bibliotecarios de Tombuctú no tuvieron ninguna dudas, se avecinaban tiempos difíciles.

Estos bibliotecarios tenían a su cargo más de 370 000 de estos extraordinarios manuscritos antiguos. Si los militantes llevaban a cabo su estricta y literal interpretación del Corán, tendrían el mismo reparo en quemar documentos de más de 600 años, que en entrar en sitios sagrados históricos a golpe de almádena, esto es, ninguno. 

Estos manuscritos, que tratan de temas tan diversos como estrategias para mantener la paz, astronomía, matemáticas, adivinación y consejos sexuales, se sacaron en secreto de la ciudad en coches y barcos delante de las narices de los intrusos islamistas. Tras semejante proeza, estos escritos tatuados en papel italiano, piel de cabra, de oveja e incluso de pescado se convirtieron en el centro de atención. Muchos datan de la edad de oro de Tombuctú, en el siglo XVI, cuando la ciudad controlaba las rutas comerciales del Sáhara y llenó sus arcas no solo de oro y plata, sino también de conocimientos. 

En el mismo siglo, su universidad estaba en pleno apogeo y acogía, según varias estimaciones, a unos 25 000 estudiantes, que equivalían a un cuarto de la población de la urbe. La interpretación progresista del islam en Tombuctú permitía las amistades entre hombres y mujeres y un amor por la música y el baile que generaron un ambiente intelectual donde, según Joshua Hammer en su obra Los contrabandistas de libros, fue posible que se crearan manuscritos con títulos como este: Consejos para hombres sobre las relaciones sexuales con sus esposas

En sus páginas, encontramos recetas para elaborar afrodisíacos y elixires para mejorar la fertilidad y recomendaciones de los mejores versos del Corán para lograr orgasmos más intensos y prolongados. No cabe duda de que estos escritos representan una actitud liberal totalmente contraria al puritanismo del Dáesh y grupos similares hoy en día. 

Los documentos de Mali contienen una enorme variedad de temas e incluyen tanto escritos de la región como de otras partes del mundo islámico, copiados por los escribas con trabajo y dedicación.

Algunos están redactados en verso para ayudar a memorizar el contenido, como las líneas de un poema sobre la ley islámica donde se tratan los derechos de los huérfanos y las mujeres casadas. En otros se habla de la esclavitud, de si se debería prohibir fumar y de por qué se debían tolerar el cristianismo y el judaísmo.

Más esotéricos son temas como la magia negra, las acciones místicas de los santos y la necromancia (o comunicación con los muertos). El manuscrito Conocimiento del movimiento de las estrellas y lo que presagian cada año está basado en la interpretación de la astronomía grecorromana por parte de los pensadores musulmanes. 

Manuscrito de astronomía

Los manuscritos de Tombuctú eran famosos por la sabiduría que contenían, pero también por su belleza. En ellos, se aprecian caligrafías como la de la tradición hausa de África Occidental, que se caracteriza por sus trazos anchos; la persa, estilizada con tendencias más horizontales; y las espirales y líneas curvas de la escritura del norte de África. Hay ejemplares del Corán con siglos de antigüedad cuyas páginas están decoradas con detalles dorados y preciosas caligrafías.

Aprender a escribir y copiar los manuscritos de Mali podía llevar décadas. Por eso, existía la figura de los embajadores de la paz, que viajaban de pueblo en pueblo para transmitir la sabiduría encerrada en esas páginas.

Los utensilios del copista

Los escribas decoraban los manuscritos con intricados diseños inspirados en las formas naturales de plantas y flores, así como en los complejos motivos geométricos de la arquitectura, las alfombras y otras formas de artesanía abstractas del mundo islámico. Algunos tienen dibujos de mezquitas y montañas y están protegidos por cubiertas con incrustaciones de piedras semipreciosas.

En el sentido puramente estético, compiten con conocidos manuscritos medievales europeos como el Libro de Kells, famoso por su iluminación y sus fantásticas bestias. En ambas tradiciones, los márgenes de los documentos incluyen notas escritas con esmero. Estas han dado pie a los académicos a establecer una conversación con los lectores a través de las décadas, o incluso los siglos, sobre la posible interpretación de los textos. 

Al final de cada documento, encontramos un colofón donde se indica la fecha, el nombre de los traductores, los escribas y los correctores, a quienes se pagaba en polvo de oro.

Entre los manuscritos malienses más famosos —muchos de los cuales se pueden ver online tras un concienzudo trabajo de digitalización y conservación— están Carta a tribus guerreras, que utiliza argumentos coránicos para promulgar el fin de la guerra y poder vivir en paz, y Curación de enfermedades y defectos apreciables y ocultos, un libro de diagnósticos y tratamientos que incluye instrucciones sobre qué plegarias utilizar en amuletos protectores y qué ingredientes de origen animal, vegetal o mineral son necesarios para formular medicamentos. 

Aunque la edad de oro de Tombuctú empezó a apagarse en el siglo XVII tras las invasiones marroquíes, se siguieron creando manuscritos durante un tiempo. Finalmente, esta práctica se perdió y, a pesar de que los documentos seguían custodiados por familias de bibliotecarios fuera de la ciudad y de que estas los pasaron de generación en generación, los manuscritos comenzaron a deteriorarse. 

En la ciudad, el colonialismo francés relegó el árabe a un segundo plano y el contenido de los manuscritos empezó a caer en el olvido. Poco a poco, se empezaron a potenciar actitudes eurocéntricas y racistas que alimentaron la idea de que el África subsahariana era un territorio poco civilizado. 

Tendríamos que esperar hasta el siglo XX para que el tesoro intelectual, histórico y artístico que representan los textos de los manuscritos se volviera a valorar como se merece. Justo a tiempo para ver cómo una nueva amenaza se cernía sobre ellos y cómo serían rescatados de una destrucción segura.

Reportaje por Robert Bevan, de Google.

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